Jerry Alpízar: “Es un impacto pasar de estar supuestamente sano a que, de la noche a la mañana, le digan que uno tiene problemas irrecuperables”

Se escuchaba cansado, desgastado. Así son las enfermedades. No obstante, Jerry Alpízar no se rinde. Nunca lo hizo como jugador, así que tampoco lo hace como ser humano.

A pesar de venir de otro día más en el hospital México, institución de la cual entró y salió repetidamente desde que el 1º de diciembre cuando fue diagnosticado de una enfermedad irrecuperable en los riñones, dejó claro que sigue luchando.

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En una entrevista otorgada al departamento de prensa de comunicación de Carmelita, equipo en el cual jugó gran parte de su carrera, Alpízar, aquel característico lateral derecho de la cabeza rapada, habló sobre cómo enfrenta su enfermedad, sobre el apoyo que le dio el gremio futbolístico y sobre la triangular que se desarrollará el miércoles por la noche en el estadio de Sarchí, en la que todo lo que se recaude será para él y su familia, pues su enfermedad en este momento le impide trabajar.

¿En qué consiste la enfermedad que lo aqueja (glomerulonefritis membranoproliferativa)?
Es una enfermedad en los riñones que ya no se quita. Pero este último mes lo que pasó fue que la quimioterapia y todos los medicamentos que estoy tomando para la presión, el colesterol y el ácido úrico me bajaron las defensas y se me metió una bacteria en un pulmón que me hizo estar un mes internado en el hospital.

¿Qué sintió al recibir la noticia?
Fue duro porque el doctor, en síntesis, me dijo que el riñón estaba dañado de por vida, que iba a vivir con tratamiento. Es un impacto pasar de estar supuestamente sano a que, de la noche a la mañana, le digan que uno tiene problemas irrecuperables. Entonces quedé muy desmotivado, porque me quitaron hasta muchas cosas de la comida. Es duro aceptar todo esto.

¿Qué ha sido lo más difícil?
“La inflamación que me da de vez en cuando en las piernas y en los tobillos, que es muy incómodo. Era demasiado duro ir a trabajar así, con las piernas todas hinchadas.

¿Cómo ha sido el apoyo familiar?
Demasiado importante. Mis papás, mis tres hermanos han sido indispensables. Lógicamente también mi esposa y mi hijo. Entre todos se han encargado de muchas cosas. Pero también tengo que agradecer a la gente de afuera, la gente de Sarchí, de Carmelita, de la UCR, que hasta me ayudó con un dinero. No tengo palabras.

¿Qué excompañeros del fútbol se le han acercado?
Ahorita le puedo hablar de Juan Carlos Arguedas, Eddy Arias, Richard Smith, Dennis Valverde, Javier Gutiérrez, Osbel Villalobos, pero esos son solo unos cuantos nombres. Hay muchos otros que han estado conmigo y sé que otros más participarán en las actividades que están por venir. Creo que eso dice que no fui tan mal compañero. Seguramente tuve mis errores, pero si en general usted aporta cosas buenas, recibirá cosas buenas.

¿Qué piensa del gremio del fútbol luego de ver este movimiento que se hizo alrededor suyo?

No creí que fuese así. Siempre pensé que el fútbol era que cuando estás bien, todo muy bonito, cuando estás mal no, pero ya me doy cuenta que es diferente. Realmente tuve compañeros de verdad.