Jerry Alpízar: luchador desde sus tiempos en la cancha

Jerry Alpízar es un paciente que desde el 1º de diciembre lucha por reorganizar su vida tras ser diagnosticado con glomerulonefritis membranoproliferativa, una severa enfermedad en los riñones, pero hace poco más de una década era un confiable lateral derecho de la Primera División, el cual profesaba un extraordinario ida y vuelta y un gran sacrificio en la marca.

Vivió su mejor etapa en la máxima categoría con Carmelita; no obstante, también vistió las camisetas de Ramonense y Puntarenas. Siempre con su cabeza rapada, estilo que aún mantiene, más allá que ahora esto tenga que ver con la quimioterapia.

73875_110118635822286_1641540302_nSegún datos del periodista y estadígrafo Gerardo Coto, el exfutbolista disputó 214 partidos en la máxima categoría y marcó cinco goles: 70 y dos con los moncheños, 21 y cero con los chuchequeros y 123 y tres con los verdolagas.

Alpízar tiene claro que su carrera duró menos de lo esperado, apenas ocho años; no obstante, al volver a ver atrás no tiene reclamos. Más bien, lo que tiene en la punta de la lengua son los buenos recuerdos.

“Tengo dos muy bonitos de los que me acuerdo a menudo. El primero fue mi debut en Ramonense, en 1996. Fue contra Saprissa y le anoté a José Francisco Porras y ganamos 4-2. El segundo fue mi debut con Carmelita, en la temporada 2000-2001. Fue contra la Liga en el Morera Soto y triunfamos 2-1, luego de como 40 años de no ganar ahí. Hasta premios nos dieron”, adujo en una entrevista ofrecida al departamento de comunicación de Carmelita.

Se retiró en el 2004, con solo 28 años, tras una severa lesión en la rodilla sufrida en un choque accidental con Víctor Mambo Núñez, en un nuevo partido ante Alajuelense.

“No fue culpa de él. Más bien fue falta mía. Pero me rompí el tendón rotuliano, un ligamento cruzado, los meniscos y la rótula. Tuve cuatro operaciones, pero no pude quedar bien”, añadió el exfutbolista. “Es una anécdota triste, pero son cosas que pasan. Por lo menos también ganamos ese partido”, añadió, con todo el positivismo que hoy lo mantiene de pie, a pesar de su difícil situación.